Crónica de un éxito popular

La Compagnie des Bateaux-Mouches nació en 1949 gracias a la iniciativa de un hombre: Jean Bruel.

Ingenioso y creativo, había presentido que el final de la Segunda Guerra Mundial marcaría el comienzo de una nueva cultura del viaje, del ocio y de los encuentros internacionales.

Al adquirir uno de los últimos barcos de vapor, vestigio de la exposición universal de 1900, y al lanzar una operación de comunicación cuyo héroe era un personaje de ficción, Jean-Sébastien Mouche, supuesto fundador de los Bateaux-Mouches®, Jean Bruel fundó la más célebre de las compañías de crucero sobre el Sena: La Compagnie des Bateaux-Mouches®.

Apasionado de París, Jean Bruel quiso sublimar la ciudad de la luz y mostrarla a través de su avenida más hermosa: el Sena. Una idea que conquistó a más de un millón de viajeros desde su creación.

En el marco de esa empresa única en su estilo, su hija Charlotte Bruel Matovic y Radé Matovic siguen dando vida a esa extraordinaria aventura.